LIMPIEZA DE LA CASA TRAS UNA SEPARACIÓN

Limpiar la casa trás un divorcio:

Cuando en el interior de nuestro hogar acontecen hechos desgraciados y situaciones que nos provocan sufrimiento, entre las que se puede encontrar una separación afectiva, cada rincón de la casa y cada mueble nos habla del pasado y los recuerdos se agolpan en nuestra mente y en nuestro corazón, embotándonos y sin dejar espacio libre para una nueva ilusión y que la vida nos vuelva a llenar de felicidad.

limpieza ritual

Prisioneros de otro tiempo mejor, algunos nos aferramos al ejercicio de magnificar las situaciones experimentadas con la otra persona. Robamos del fondo documental de la memoria las secuencias que nos hacen revivir los momentos más felices. Nos bañamos en el lago del dolor sin saber nadar para salir de él.

Otras personas, sin embargo, prefieren que el negro sentimiento del odio se cueza lentamente en el veneno que por sí mismo destila. Imaginamos venganzas dignas de la tragedia griega y sometemos mentalmente a la persona que antes adorábamos, a las torturas más dolorosas y lo condenamos a la peor de las existencias, sin olvidar la enfermedad.

Todo eso lo hacemos quizá sin saber que en magia existe una ley fundamental de reciprocidades que nos dice que: “La energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma”. A su vez, la energía negativa se alimenta de sí misma, permanece inalterable y cuando la sentimos respecto a una persona o situación, dicha energía nos es devuelta con una mayor magnitud de eficacia y maldad.

Si deseamos superar una relación y liberarnos sin traumas de la misma, lo primero que deberemos hacer será desprendernos de todos aquellos enseres que nos recuerden a la persona que nos ha infligido tal dolor. Una vez la casa se halle libre de recuerdos físicos, procederemos a efectuar el siguiente ritual con el fin de liberarla de los de índole dolorosamente afectiva.

-Materiales necesarios:

*Un cubo de fregar con agua clara.

*Una copa de ron blanco.

*Un puñado de sal común.

*Un puro habano.

*Cerillas de madera.

*Tantos dientes de ajo morado como esquinas haya en cada una de las habitaciones de la casa.

*Un paño amarillo.

*Una maceta grande de barro en la que haya un cactus plantado.

*Un cuenco de cristal lleno de agua destilada o de lluvia.

*Una vela flotante de color amarillo.

-Forma de hacerlo:

Después de realizar una limpieza concienzuda de la casa, dejando que se ventile por lo menos dos horas, procederemos a cerrar todas las ventanas y nos dispondremos a realizar la fregada mágica del suelo. En el interior del cubo lleno de agua pondremos la copa de ron y la sal, pasando a fregar todas las habitaciones y servicios comunes en dirección a la puerta de entrada de la casa. Deberemos utilizar un cubo con agua limpia por cada habitación con los ingredientes mencionados anteriormente. (La misma preparación para cada cubo de agua que se necesita para cada habitación)

Como obviamente habremos terminado de fregar en el recibidor o entrada, cerraremos la casa y nos ausentaremos de ella por lo menos media hora. Volveremos a entrar y nos dispondremos a distribuir todos los ajos en el suelo de cada una de las esquinas de todas las habitaciones de la casa. Acto seguido, encenderemos el puro con cerilla de madera y soplaremos su humo encima de cada uno de los ajos. Finalizada la operación, apagaremos el puro y lo guardaremos.

Los ajos ubicados en las esquinas deberán permanecer en el mismo lugar por lo menos cuarenta y ocho horas. Pasado ese tiempo, tomaremos un paño amarillo y envolveremos en su interior el puro y los ajos. Cogeremos una maceta grande que contenga un cactus bien hermoso y enterraremos el paquete realizado con el trapo amarillo, en el interior de la maceta. Dicho cactus deberá estar siempre en el exterior de nuestro hogar.

Terminado todo este progreso, limpio el ambiente de malos recuerdos, procuraremos que en los siguientes quince días arda en nuestro salón, durante unos minutos diarios, la vela flotante dentro del agua del recipiente de cristal. Ella será la encargada de iluminar nuestras intenciones y darnos la fuerza necesaria para ir buscando un futuro mejor y más feliz.

-Nota:

 1.-El día de la semana más adecuado para realizar este hechizo será un martes de luna menguante.

2 .-Deberemos extremar los cuidados con el cactus, procediendo a regarlo y abonarlo de forma periódica. Para reforzar el hechizo, podemos enterrar un clavo de hierro en la macetga una vez al mes, teniendo en cuenta que el día deberá ser siempre el mismo.

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