HECHIZO PARA LA SEGURIDAD DE TU HOGAR

Hechizos con espejos:

Los espejos han sido desde siempre objetos mágicos por excelencia, utilizados en multitud de hechizos. Hemos crecido con esa creencia ya que de pequeños conocimos el cuento de Blancanieves. Puedes recordar el fragmento en el que la reina malvada se mira en su espejo mágico y le pregunta “espejito, espejito mágico, dime quién es la más guapa del reino”. La respuesta la recibe de inmediato, para deleite del espectador y desesperación de la reina mala del cuento, y el espejo responde “Mi señora, Blancanieves es la más bella”.

espejo mágico

Y es que el espejo, dotado de una brutal sinceridad, nos enfrenta a nuestra propia imagen, captando las arrugas que nos sale en el entrecejo cuando estamos enojados, el rictus de asco o de tristeza que se asoma a la comisura de la boca, y todas las huellas  que en definitiva nos va dejando el inexorable paso del tiempo.

El espejo acostumbra  a se también un hábil interlocutor que escucha con paciencia y que siempre, siempre, nos dice la verdad desnuda. Quizá por eso, por esa fidelidad ilimitada despojada de todo atisbo de benevolencia y diplomacia, el espejo puede convertirse y transformarse desde el interior de su pulida luna en uno de nuestros peores censores. Suyo es el don inestimable de captar, además de la fealdad del cuerpo, los rincones oscuros del alma y las malas vibraciones que se desprenden de los estados emocionales negativos y alterados.

Por toda esta leyenda y por sus facultades, el espejo se convierte en un hábil aliado si lo que pretendemos es alejar el peligro de nuestra casa, potenciando la seguridad de la misma y protegiéndonos, de forma muy eficaz de los “amigos de lo ajeno”.

Si deseamos evitar robos y demás destrozos provenientes del exterior de nuestra morada, confeccionaremos un espejo mágico de la forma siguiente:

-Materiales:

.Un espejo dorado grande.

.Un paño de algodón blanco.

.Una copa pequeña de amoniaco y la misma cantidad de agua destilada.

.Una vela de color morado.

.Una vela blanca.

.Pegamento líquido de fuerte adhesión.

.Siete espigas de trigo.

.Un pedacito de piedra imán plana.

.Limadura de hierro.

-Preparación:

Cogeremos el espejo y lo limparemos bien, tanto por el anverso como por el reverso, con el paño blanco en el que habremos derramado el amoniaco diluido con agua destilada. Una vez esté seco, encenderemos la vela morada y , ayudándonos de las lágrimas de cera derretida, dibujaremos la figura de un pentágono de manera que ocupe casi toda la superficie posterior del espejo. En el centro del pentágono, con la cera derretida de la vela blanca, dibujaremos las iniciales de nuestro nombre y primer apellido.

En la parte alta del envés del espejo, pegaremos las siete espigas de forma que queden ocultas a las miradas de la gente. Haremos lo mismo con el imán, ubicando el mismo en la parte baja del espejo. Encima de la piedra imán derramaremos las limaduras de hierro para que se peguen a él.

Colgaremos el espejo en el recibidor de nuestra casa, situándolo frente a la puerta de entrada. Así se convertirá , a través de la mágica preparación a la que ha sido sometido, en el más fiel guardián de nuestros bienes e intereses.

-El día más adecuado para realizar el hechizo del espejo será un sábado al anochecer, cuando la luna creciente se encuentre alumbrando el cielo.

-No es imprescincible que el espejo sea nuevo ya que con la limpieza que le hemos hecho con el amoniaco, quedará libre de cualquier vibración anterior.

 

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